En el marco del seminario de Reciclaje y Sostenibilidad Agrícola, Alejandra Kopaitic, representante del Pacto Chileno de los Plásticos (Fundación Chile), expuso sobre los desafíos y oportunidades de la economía circular aplicada al plástico agrícola, y detalló el piloto industrial que el Pacto desarrolla junto a CampoLimpio, Hidronor y Greenplast.
Colaboración público-privada como eje central
Kopaitic abrió su intervención retomando la idea de que la colaboración público-privada es más efectiva que la acción aislada de una empresa, especialmente al momento de dialogar con la autoridad. Como ejemplo, citó el trabajo conjunto de CampoLimpio, Hidronor y Greenplast para presentar antecedentes al Ministerio de Salud, un proceso que —dijo— gana fuerza cuando se presenta de manera colaborativa en lugar de independiente.
El rol del plástico en la agricultura y sus desafíos
La expositora recordó que los plásticos cumplen un rol clave en la cadena agrícola: protegen alimentos y productos, extienden su vida útil, reducen pérdidas y son parte de sistemas productivos como riego, mulch, films, túneles y mallas. Entre los principales desafíos para su reciclaje mencionó la contaminación y residuos adheridos a los envases, la dispersión territorial, los costos de recolección y logística, la falta de demanda estable por material reciclado, los diseños multimaterial que dificultan la valorización, y las brechas de infraestructura y capacidades regionales.
Una red de 13 pactos y hoja de ruta para el Minsal
El Pacto Chileno de los Plásticos forma parte de una red global de 13 pactos con más de 900 miembros entre empresas, ONG e instituciones públicas. En Chile agrupa a más de 65 organizaciones y opera como la hoja de ruta de plásticos del Ministerio del Medio Ambiente, junto a la Oficina de Economía Circular. Según Kopaitic, el Pacto ha logrado reducir en 50% el plástico problemático e innecesario de su portafolio y alcanzar más de 80% de reciclabilidad, además de entregar apoyo técnico al Ministerio de Salud y adjudicarse tres fondos internacionales durante el último año.
La expositora adelantó además que el 4 de septiembre, en Fundación Chile, se realizará un encuentro con el SAG y la Seremi de la Región Metropolitana sobre compras públicas y criterios de circularidad en licitaciones.
El piloto industrial con CampoLimpio, Hidronor y Greenplast
Uno de los momentos centrales de la charla fue la presentación del piloto de reciclabilidad que impulsa CampoLimpio dentro del Pacto, en conjunto con Hidronor y Greenplast. El proyecto —que lleva un año y medio en desarrollo— busca demostrar, con pruebas de laboratorio, que envases hoy clasificados como peligrosos pueden reciclarse si se les realiza el triple lavado una vez terminado su contenido. Durante 2025 se recopilaron antecedentes, se diseñó el muestreo, se recolectaron y recibieron los envases, y se realizó el análisis de peligrosidad; la determinación y el ajuste de la muestra se realizaron conforme a los estándares e instrucciones aprobados por la autoridad sanitaria, garantizando la solidez del informe final. Kopaitic destacó el rol del equipo de CampoLimpio en la génesis del piloto y adelantó que ya se está elaborando el documento de respuesta para el Ministerio de Salud, junto a una próxima reunión con esa cartera.
Más allá del reciclaje
Kopaitic subrayó que el reciclaje, si bien indispensable, no puede ser la única estrategia: la economía circular exige también prevención, educación y valorización. En esa línea, anunció un nuevo fondo adjudicado por el Pacto para eliminar plásticos problemáticos e innecesarios en frutas y verduras, con alcance regional en Chile, Colombia y México, orientado a mejorar la gestión de residuos y reducir emisiones.
Cerró su presentación con un llamado a las empresas a ir más allá del cumplimiento regulatorio —»la regulación es el piso, no el techo», afirmó— y a sumarse al Pacto para anticiparse a la regulación, acceder a conocimiento compartido y escalar soluciones de manera colectiva.
