El encuentro se realizó el 1 de septiembre en las oficinas de CampoLimpio y contó con la participación del seremi del Medio Ambiente de la Región del Maule, Felipe Massardo; María Vicenta Lobos, profesional de Economía Circular y encargada de la Ley REP y de la Ventanilla Única del RETC; y representantes de CampoLimpio, entre ellos Patricia Villarreal, presidenta; Francisca Gebauer, Directora Ejecutiva; Daniela Peralta, Líder en Economía Circular; y Francisca Vega, Encargada Control de Gestión y Licitaciones.
Durante la reunión, Massardo destacó el trabajo desarrollado por CampoLimpio y valoró especialmente su nivel de profesionalización y presencia en comunas rurales. “Me ha sorprendido el nivel de penetración que tienen en las comunas, sobre todo en aquellas más rurales”, señaló, junto con destacar la existencia de un cronograma de campañas de recolección y programas piloto.

La autoridad explicó que la Seremi del Medio Ambiente está desarrollando reuniones con los distintos sistemas de gestión para conocer sus planes, identificar dificultades y contribuir a destrabar procesos administrativos. En ese sentido, subrayó que el objetivo regional es aumentar el reciclaje y lograr que las 30 comunas del Maule cuenten con alternativas de gestión, independientemente del número de sistemas que participen.
Avances y brechas en el Maule
Francisca Gebauer señaló que actualmente cuentan con presencia en 21 comunas de la región, mediante centros fijos y puntos móviles. Sin embargo, todavía existen territorios agrícolas que requieren cobertura, especialmente aquellos donde las condiciones logísticas y el bajo volumen de envases dificultan la operación de los gestores.
Entre las principales dificultades mencionó el resultado de las licitaciones para centros fijos. Gebauer explicó que, “antes de transformarse en un sistema de gestión, CampoLimpio operaba con 31 centros fijos bajo un esquema de iniciativa voluntaria. Tras los procesos de licitación, esa cifra se redujo a 24 centros actualmente, debido a que numerosos gestores no pudieron o no quisieron participar”.

Según planteó la ejecutiva, “muchos de estos gestores son empresas pequeñas o personas que cumplen simultáneamente las funciones de propietario, operador y administrador. Por ello, deben enfrentar exigencias administrativas, técnicas y financieras que pueden resultar difíciles de abordar, especialmente cuando trabajan con volúmenes reducidos y en zonas rurales”.
A esto se suma la naturaleza de los envases agrícolas, muchos de ellos asociados a productos fitosanitarios y considerados residuos que requieren un manejo especial. También influyen la estacionalidad de la actividad agrícola, las distancias de transporte y las variaciones derivadas de factores climáticos como la sequía.
Envases metálicos y autorizaciones pendientes
Otro de los temas analizados fue la gestión de los envases metálicos. CampoLimpio informó que la licitación para su valorización fue declarada desierta, debido a que el volumen generado en el sector agrícola representa una proporción reducida del total de envases agroindustriales.
De acuerdo con lo expuesto, los envases metálicos representarían aproximadamente el 10% del total generado por esta actividad. La baja cantidad disponible dificulta encontrar empresas interesadas en recibirlos y valorizarlos de manera permanente.
Gebauer informó que CampoLimpio presentó ante el Ministerio del Medio Ambiente, en marzo del 2026, una solicitud de contratación directa para abordar esta situación y la autoridad regional se comprometió a consultar por el estado de dicha solicitud y de otros procesos pendientes.
Gebauer advirtió que la interrupción de los puntos de recepción puede afectar la confianza de los agricultores. “La experiencia acumulada indica que, cuando un programa deja de operar, recuperar posteriormente la participación y los hábitos de entrega puede tomar varios años”.
Coordinación con municipios
Durante la reunión se abordó la necesidad de fortalecer el vínculo con los municipios y establecer canales de contacto más estables. Massardo anunció la creación de una mesa técnica regional con los municipios y los distintos sistemas de gestión e invitó a CampoLimpio a formar parte de la iniciativa que se proyecta para las primeras semanas de octubre.
La instancia buscará que los municipios conozcan a los sistemas de gestión, cuenten con contactos directos y puedan coordinar actividades de recolección en sus territorios. A su vez, permitirá que los sistemas identifiquen a los encargados ambientales y las contrapartes municipales responsables.
La autoridad regional planteó que esta coordinación debe considerar la rotación de los equipos municipales. En ocasiones, el cambio de un funcionario interrumpe programas que se desarrollaban regularmente, obligando a reiniciar las gestiones y reconstruir los vínculos institucionales.
Metas por materialidad
La Directora Ejecutiva de CampoLimpio manifestó su preocupación por la aplicación de metas diferenciadas por materialidad a partir de 2027. Explicó que actualmente logran recuperar una proporción significativa de los envases plásticos puestos en el mercado por sus socios, pero que las nuevas exigencias podrían obligarla a destinar recursos a materiales con menor disponibilidad, como el papel, cartón o los envases metálicos.
Según planteó, esta situación podría generar un desajuste entre las necesidades reales de la agricultura y la forma en que se calculan las metas para los residuos no domiciliarios. La preocupación principal es que los recursos destinados a cumplir metas en materiales de baja generación terminen reduciendo la capacidad de recuperar envases plásticos directamente desde los agricultores.
Los participantes también señalaron que actualmente no existirían suficientes incentivos para reconocer el sobrecumplimiento de una meta en una determinada materialidad. A su juicio, el sistema debería considerar las particularidades de las distintas actividades económicas y evitar que los esfuerzos de recuperación realizados en sectores rurales pierdan valor dentro del cumplimiento global.
Massardo indicó que transmitirá estas inquietudes a las autoridades centrales y valoró la importancia de recoger la experiencia de los territorios para perfeccionar la implementación de la Ley REP.
Integración de recicladores de base
Otro de los ámbitos de colaboración identificados fue la incorporación de recicladores de base a las labores de recolección. Massardo señaló que la Seremi cuenta con un registro de aproximadamente 120 recicladores de base en la Región del Maule, y ofreció apoyo para facilitar el contacto con este grupo de trabajadores. El sistema de gestión indicó que ya mantiene vínculos con algunos de ellos, particularmente en la comuna de San Clemente.
El Seremi manifestó su disposición a colaborar en la articulación entre CampoLimpio, los municipios, los gestores locales y los recicladores de base. También se planteó que esta integración podría abrir nuevas oportunidades laborales y contribuir a la reconversión de personas que han perdido rutas de recolección domiciliaria.
Para avanzar en esta línea, CampoLimpio está realizando modificaciones a su plan de gestión y solicitar las autorizaciones correspondientes ante el Ministerio del Medio Ambiente.
Al finalizar la reunión, Felipe Massardo reiteró la disposición de la Seremi para apoyar las gestiones dentro de sus facultades legales y destacó la importancia de la colaboración público-privada para ampliar el reciclaje en la región.
“Si las regiones se quedan esperando, vamos a avanzar a un paso mediocre en materia de economía circular”, afirmó el seremi, quien enfatizó que el propósito común debe ser aumentar la cobertura, fortalecer la educación ambiental y asegurar que los agricultores cuenten con alternativas confiables para entregar sus envases.
