Más de 150 personas asistieron al Seminario de Reciclaje y Sostenibilidad Agrícola realizado en el Hotel Villa El Descanso de Curicó, instancia en la que se desarrolló el panel «Ley REP: dónde estamos y hacia dónde vamos», con la participación de Iskra Cox (Seremi de Salud Maule), Felipe Massardo (Seremi del Medio Ambiente Maule) y Guillermo Lobos N. (Coordinador Regional de Plaguicidas, Fertilizantes, Bioestimulantes e Inocuidad del SAG Región del Maule), y moderado por Francisca Gebauer.
Fiscalización y trazabilidad de envases
Guillermo Lobos, del SAG Maule, explicó que el foco principal del servicio es la fiscalización: la región del Maule concentra alrededor de 350 fiscalizaciones anuales de uso y almacenamiento de plaguicidas, y la disposición final de los envases vacíos es hoy la principal causa de multas. Lobos adelantó que una nueva normativa del SAG hará obligatorios el cuaderno de campo y el balance de masas —la trazabilidad entre las unidades de producto fitosanitario compradas y las que efectivamente se acreditan como gestionadas—, lo que reforzará la capacidad fiscalizadora del servicio. Destacó además el rol de INDAP como puente hacia la agricultura familiar campesina, en coordinación con el Ministerio de Agricultura y el sector privado.
Triple lavado: un tema de salud, no solo de reciclaje
La Seremi de Salud, Iskra Cox explicó que el rol de su servicio en la implementación de la Ley REP busca cuidar la salud de las personas durante todo el proceso de gestión de envases fitosanitarios, previniendo riesgos. Detalló que la Seremi es responsable de otorgar las autorizaciones sanitarias en las distintas etapas de gestión de estos residuos, incluyendo puntos móviles y centros fijos de acopio. Cox destacó especialmente el trabajo público-privado, mencionando la colaboración con CampoLimpio como un ejemplo que fortalece la correcta gestión de envases fitosanitarios en la región. Como principal desafío pendiente, señaló la falta de centros de acopio y la necesidad de seguir avanzando en educación.

Metas ambiciosas, pero con brechas de infraestructura
Felipe Massardo, Seremi del Medio Ambiente, señaló que las metas de la Ley REP se definieron en 2016 en un contexto distinto al actual, y que la revisión regulatoria en curso debe mantener la ambición de esas metas sin desconocer las dificultades reales de implementación en un país «largo y no redondo», con una logística muy distinta a la de los referentes internacionales usados para diseñar la ley. Massardo planteó que buena parte del incumplimiento no responde a mala fe sino a desconocimiento, y llamó a intensificar la educación ambiental y el trabajo coordinado entre ministerios —citando como ejemplo la necesidad de coordinar con Salud las resoluciones sanitarias para poder ejecutar operativos de recolección de aceites lubricantes usados.
Mirando hacia adelante
Los tres panelistas coincidieron en que fortalecer la Ley REP en los próximos años pasa por más puntos de acopio y gestores autorizados, más fiscalización coordinada entre servicios, y una apuesta fuerte por la educación ambiental desde el nivel escolar. También se planteó la importancia de generar incentivos económicos para el cumplimiento —mencionando como referencia modelos europeos donde reciclar reduce el costo del servicio de residuos al consumidor— y de ampliar la mirada más allá de los envases fitosanitarios hacia otros residuos presentes en el campo, como neumáticos, plásticos de silo y textiles agrícolas.
