El pasado 8 de mayo, en las dependencias del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), se llevó a cabo un encuentro estratégico entre el directorio de CampoLimpio y autoridades del servicio.

Marco Muñoz, jefe de la División de Protección Agrícola-Forestal y Semillas del SAG.
La reunión, solicitada originalmente para ser encabezada por el recién designado director nacional del SAG, Domingo Rojas, fue liderada en su lugar por Marco Muñoz, jefe de la División de Protección Agrícola-Forestal y Semillas, acompañado por el subdirector Oscar Camacho.
Por parte de CampoLimpio asistió su directorio en pleno: la presidenta Patricia Villarreal, la vicepresidenta Maritrini Lapuente, el director Rodrigo Cruzat y la directora ejecutiva Francisca Gebauer.

Patricia Villarreal, presidenta de CampoLimpio; Francisca Gebauer, directora ejecutiva de CampoLimpio, y Maritrini Lapuente, vicepresidenta de CampoLimpio

Rodrigo Cruzat, director de CampoLimpio
Brecha entre Medio Ambiente y Agricultura
El eje central del encuentro fue la necesidad de mejorar la articulación entre el SAG, el Ministerio del Medio Ambiente y el Ministerio de Salud en materias que afectan directamente al sector agrícola, en particular la gestión de envases bajo la Ley REP.
Villarreal destacó que CampoLimpio opera al 100% bajo esa ley y que la coordinación resulta fundamental para que las normativas se apliquen de manera coherente con la realidad del campo. «El Ministerio del Medio Ambiente aún tiene el desafío de integrar más plenamente la visión del sector agrícola.. Por eso es tan importante que el Ministerio de Agricultura sea el puente», señaló.
Gebauer, en tanto, advirtió que la falta de fiscalización efectiva genera distorsiones en el mercado: mientras los sistemas de gestión deben cumplir a cabalidad con la normativa, existen iniciativas y gestores que no enfrentan el mismo nivel de exigencia. Esto, alertó, favorece la aparición de vertederos ilegales y la contaminación de suelos y humedales. Además, el incumplimiento de normativas locales puede comprometer certificaciones como GlobalG.A.P., con consecuencias directas sobre el acceso a mercados de exportación.
El sector agrícola, «tierra de nadie» en la regulación de envases
Uno de los puntos más debatidos fue la falta de adecuación de la regulación vigente a las particularidades del mundo agrícola. Según los representantes de CampoLimpio, la normativa asociada a la gestión de envases fue diseñada considerando principalmente la realidad domiciliaria e industrial urbana, por lo que el sector agroindustrial —con dinámicas y necesidades propias— quedó sujeto a las mismas metas y exigencias, pese a sus particulares condiciones productivas y territoriales.
«Agricultura quedó como en tierra de nadie. La regulación no conoce el mundo del campo», planteó Villarreal, quien instó a que los ministerios comprendan el valor estratégico del ecosistema agropecuario para la producción de alimentos y la economía del país.
El director Rodrigo Cruzat añadió que esta falta de claridad también genera problemas prácticos para los agricultores, quienes ante la ausencia de fiscalización y señales claras tienden a optar por las soluciones más simples, que no siempre son las más sustentables.
Agenda común y próximos pasos
CampoLimpio presentó un listado de temas para articular con los ministerios de Ciencia, Salud y Medio Ambiente, con el fin de establecer reuniones técnicas a alto nivel que permitan alinear visiones y criterios regulatorios.
La organización valoró positivamente la disposición del director Domingo Rojas, quien habría dado señales de apertura hacia esta coordinación.
Los representantes del SAG, por su parte, manifestaron interés en colaborar en la articulación con el Ministerio del Medio Ambiente, especialmente a través del equipo de economía circular, con el que ya existe un vínculo de trabajo previo.
Al término de la reunión, destacó la importancia de mantener el impulso de este trabajo conjunto entre el sector público y privado.
