En una reunión sostenida el jueves 3 de julio en las oficinas centrales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), representantes de CampoLimpio y de dicha institución pública avanzaron en una estrategia conjunta para fortalecer la correcta implementación de la Ley REP en el ámbito agrícola, con especial énfasis en el manejo de envases de plaguicidas.
En el encuentro el Servicio informó que se encuentra trabajando para mejorar la coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente, para derivar y canalizar hallazgos que puedan constituir incumplimientos a la normativa. En ese contexto, SAG y Campolimpio acordaron realizar una capacitación nacional dirigida a los fiscalizadores del SAG, donde se abordarán los principales elementos de la ley y el funcionamiento de los sistemas de gestión autorizados.
“La fiscalización de esta ley no recae directamente en nosotros, pero sí tenemos un rol clave en el territorio. Si detectamos algo que nos parece irregular, debemos tener claridad sobre a quién informar y cómo hacerlo”, señaló Pablo Reyes, representante del SAG.
La capacitación está prevista para agosto, y contará con presentaciones del Ministerio del Medio Ambiente y de CampoLimpio. Además, se contempla la elaboración de material digital que permita a los equipos del SAG contar con herramientas claras de consulta sobre la normativa.
“El conocimiento es fundamental. No se trata de convertir a nuestros fiscalizadores en expertos en la Ley REP, sino de entregarles el contexto necesario para saber cómo actuar en terreno frente a situaciones que requieran derivación”, destacó Paulina Díaz, encargada de fiscalización del SAG.
Por parte de CampoLimpio, se valoró el compromiso de la repartición con la correcta implementación de la ley y se detalló parte del trabajo que la entidad está llevando a cabo junto a INDAP para llegar a la agricultura familiar campesina.
“Estamos trabajando con profesionales y consultores de INDAP a nivel nacional para capacitarles y que, a su vez, puedan apoyar a los pequeños agricultores en el cumplimiento de la normativa. La articulación con instituciones como el SAG es clave para que ningún envase termine donde no debe estar”, indicó Francisca Gebauer, directora ejecutiva CampoLimpio.
El trabajo conjunto continuará en los próximos meses con la ejecución de la capacitación nacional y la definición de mecanismos de coordinación más ágiles entre el SAG, la Superintendencia del Medio Ambiente y el Ministerio del Medio Ambiente. Todo con un objetivo común: evitar que los envases vacíos de agroindustriales terminen en cursos de agua, quemados o enterrados, afectando la salud de las personas y el entorno.

